¿Quién tiene el poder en las Redes Sociales?

Pedro Vasquez

@JLVEnterprises

Las Redes Sociales en las relaciones interpersonales de los jóvenes. Hoy, más que nunca, los jóvenes se encuentran interconectados, son capaces de “hablar” con más de cincuenta amigos al mismo tiempo y tienen a su alcance una gran cantidad de información de carácter político, social y cultural con un simple “click”.

Estas conexiones han encontrado un cauce idóneo, dentro del entorno virtual, en las denominadas redes sociales. Para estos jóvenes, denominados como “nativos digitales”, el acceso a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, y todas sus infinitas posibilidades, forma parte de su vida cotidiana.

¿Quién tiene el poder?

Lo anterior lleva a reflexionar respecto al poder de las redes sociales, usadas especialmente por los más jóvenes, por cuanto a través de los movimientos sociales se intenta lograr cambios profundos en la política, la educación o la sociedad. Pero estas plataformas de comunicación mediadas por computadores se han consolidado como una herramienta utilizada no solo por los ciudadanos, sino también por el poder central y los partidos políticos tradicionales, quienes han visto las posibilidades de llevar su mensaje a una cantidad inmensa de personas a un bajísimo costo económico y con grandes dividendos. Es decir, el discurso que busca legitimar una ideología y deslegitimar a las otras encuentra en las redes sociales un canal que ningún otro medio de comunicación de masas había proporcionado.

Desde esta perspectiva, es posible afirmar, por una parte, que los grupos de poder usan la tecnología informática para preservar el poder que detentan; pero por otro lado, muchas personas piensan que Internet se ha convertido en una herramienta que desafía el poder con el solo hecho de poder dar a conocer sus opiniones sin ningún tipo de censura. El poder, es decir, ‘la facultad o potencia de hacer algo’, la ‘facilidad,  tiempo o lugar de hacer algo’ implica que alguien tiene la posibilidad de hacer cosas, pero también que los demás se lo permiten.

Cuando las condiciones sociales y económicas hacían estallar las calles en tiempos anteriores, ahora son sustituidas por hacer estallar las redes. ¿Qué sucedería en las comunidades modernas si el canal de redes sociales dejara de funcionar por solo unos días?

La espontaneidad del ocio puede ser muy complicada.