Una estrategia conocida actualmente es la de pagarles a personas conocidas, también llamadas influyentes (influencers en inglés) para que nos ayuden a promocionar posts, contenidos, o para que publiquen algo positivo sobre nuestra marca, productos o servicios, en redes sociales. Funciona porque las personas toman en cuenta la opinión de famosos ya que los consideran fuentes sólidas y fiables.
De seguro habrás visto algún mensaje, por ejemplo, de Kim Kardashian en su Instagram hablando de alguna marca, e incluso compartiendo el enlace de la misma a un sitio web en su perfil personal. Por supuesto que esto no es de gratis. Las personas cobran (y bastante, aunque depende de su nivel de popularidad) por hacer esta labor. Pero, ¿cuánto debemos pagar por ello si queremos impulsar nuestra marca de esta forma?
Primero que todo, cada influyente en redes sociales es diferente por lo que no costará lo mismo contactar a Lady Gaga que a un periodista promedio de la fuente farándula, por ejemplo. Entonces, una de las cosas a tomar en cuenta es la audiencia de esta persona. No sólo te ayudará a conocer si el target al que le quieres llegar forma parte de los seguidores en esa red social en específico de ese usuario, sino además cuál es el potencial de esa cuenta.
El sitio web Puromarketing.com dice que “cuanto más de nicho y cuanto más especializada sea la audiencia, más se debe cotizar el influencer”. Además de ello, es importante tener en consideración el nivel de enganche (engagement) de ese influyente. Esto dará una idea de en qué nivel los seguidores consumen lo que esta persona publica en sus redes.

