Ocurre con frecuencia que a pesar de tener un sitio web atractivo, actualizado, que pensamos optimizado para los usuarios, las personas ingresan, navegan… ¡pero no compran! Es decir, el tráfico no se convierte en clientes, en otras palabras, no hay un buen factor de conversión.
Es por ello que vale la pena revisar qué podemos mejorar para que la gran mayoría de las visitas a nuestro sitio web nos realicen una compra.
- Optimiza tus llamados a la acción: ¿Estás usando voz activa o pasiva? Trata siempre que los textos inviten a la acción de forma activa, como por ejemplo: “Regístrate ya”; “Reserva ahora”.
- Haz varios landing pages con el fin de probar cuáles funcionan mejor: Coloca diferentes elementos de conversión, colores, elementos, para saber cuál convierte mejor las visitas y trabajar en ella para optimizarla. Si te apoyas con códigos de seguimiento, como los de Google Analytics, por ejemplo, tendrás una visión más objetiva de lo que está ocurriendo.
- Haz formularios con pocos campos: Cada vez que solicites información para un registro coloca la menor cantidad de campos posibles, es decir, sólo lo justo y necesario. A las personas no les gusta pasar mucho tiempo rellenando su información personal.
- Apóyate con testimoniales: Pideles a clientes pasados que escriban un corto testimonial (algo de una frase) sobre su experiencia con el producto o servicio, y si puedes coloca una foto de ellos. Está demostrado que los testimoniales ayudan a reducir la sensación de riesgo de futuros compradores, así como dan muestra social.
- Demuestra credibilidad: Coloca en tu sitio web los certificados que posea tu marca, por ejemplo el de la Better Business Bureau (BBB) o Verisign (seguridad web). Asimismo, si las personas pueden hacer pagos en línea con Master Card o Visa, usa sus logos para así demostrar seriedad.

